¿Cuándo llegó el tenedor a España?

El tenedor llegó a Europa procedente de Constantinopla en el siglo XI.

Tenedor

De la mano de Teodora hija del emperador de Bizancio, Constantino Ducas; lo llevó a la corte de Venecia al contraer matrimonio con Doménico Selvo, Dux en aquella república. La princesa bizantina fue tachada por sus contemporáneos, por esta y otras refinadas maneras orientales, de escandalosa y reprobable conducta social.

 

La refinada hija del emperador Ducas se sirvió con un tenedor de dos púas con el que asombró a la aristocracia veneciana.

Hasta el cardenal benedictino san Pedro Damián amonestó desde el púlpito esta extravagancia, llegando a llamar al tenedor intrumentum diaboli "instrumento diabólico", ya que era difícil comer espaguetis, macarrones o tallarines con semejante instrumento.

Según algunos autores, esta primera versión de tenedor era más bien una especie de 'pincho' y fue fabricado en oro puro.

Pero los comienzos del tenedor no fueron fáciles, principalmente por la falta de pericia de quienes lo utilizaban.

La realidad es que el rechazo que hubo al tenedor durante siglos obedecía más a una torpeza de los comensales: se causaban heridas con ellos, pinchándose con las afiladas púas los labios, las encías y la lengua, y no faltaban los que, elegantemente, los usaban para limpiarse los diantes a modo de mondadientes.

Se considera que la versión medieval del tenedor fue el trinchador, que se usaba para la sujeción al cortar carnes.

En España el uso del tenedor no se difundió hasta el siglo XVIII. Se conocía un utensilio parecido llamado "broca".

 

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