¿Cómo era un corral de comedias?

El escenario y las gradas eras las dos partes principales de un corral de comedias del siglo XVI.

Corral de comedias restaurado

El escenario presentaba tres zonas: al fondo, arriba, se situaba un balcón por el que se asomaban personajes que simulaban estar en el de una casa; en el tablado se desarrollaba la acción; y del foso salían, a través de escotillones o trampillas, los actores encarnaban a Satanás.

Las habitaciones de las casas que daban al patio eran los aposentos de los nobles. Los desvanes y las tertulias, eran las butacas más altas, situadas inmediatamente debajo del tejado, y estaban reservadas muchas veces a los religiosos.

El público más modesto se situaba en el patio central y veía el espectáculo de pie (era el caso de los mosqueteros) o sentado en unas gradas que se levantaban a los lados del patio.

Frente al escenario estaba el palco de mujeres (la cazuela).

Un toldo de tela permitía techar el corral para resguardar del sol al público, además de favorecer la acústica del recinto teatral.

Durante la función, en la alojería se vendían snacks para el público.

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