¿A quién se conoce como el 'vengador de la Masacre de Múnich'?

El oficial del Servicio de Inteligencia israelí, Michael Harari (1927-2014), fue el encargado de perseguir a los responsables del atentado a los deportistas israelitas en los Juegos Olímpicos de 1972.

Juegos Olímpicos de Múnich de 1972
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Transcurría la segunda semana de los Juegos Olímpicos de 1972 en Munich cuando miembros del equipo olímpico israelí fueron tomados rehenes y asesinados por un comando del grupo terrorista Septiembre Negro.

Desde su llegada a la capital bávara, la ausencia de personal de seguridad armado fue motivo de preocupación para la delegación israelí. Pero la organización argumentó que aumentar las medidas de seguridad iba contra la imagen de "juegos felices" que buscaban. Pretendían de esta manera dejar atrás la imagen de los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, que habían sido explotados como parte de la propaganda nacionalsocialista del régimen de Adolf Hitler.

El 5 de septiembre, terroristas palestinos asesinaron primero a dos atletas israelíes, y tomaron a otros nueve como rehenes, reclamando la liberación de más de un centenar de presos palestinos. Tras un frustrado intento de rescate, se desató una masacre en la que acabaron muertos los nueve rehenes israelíes y un oficial de la policía de Alemania Occidental, así como cinco de los ocho terroristas.

El mismo 5 de septiembre, la entonces primera ministra de Israel, Golda Meir, instó al resto de naciones a condenar el barbárico acto criminal.

Los cuerpos de los cinco fedayínes muertos fueron enviados a Libia, en donde recibieron un funeral de héroes y fueron enterrados con honores militares.

Los hechos acaecidos en Múnich traerían consigo una espiral de violencia por parte de Israel, con el fin de dar caza a los supuestos responsables del acto terrorista. Tras el ataque a la villa olímpica y la posterior liberación de estos tres terroristas, Golda Meir y el Comité de Defensa Israelí dieron órdenes secretas al Mossad de matar, dondequiera que se encontrasen, a los once hombres de Septiembre Negro que planificaron y organizaron la matanza de los atletas israelíes.

Para ello, el servicio secreto israelí creó una unidad encubierta que sería ayudada por las células de información israelíes instaladas en Europa. Esta misión se conocería más tarde como Operación Cólera de Dios cuyo cerebro fue Michael Harari.

Los Juegos Olímpicos de 1972 fueron enturbiados por este acto terrorista de una facción de la Organización para la Liberación de Palestina, entonces liderada por Yasir Arafat. A pesar de lo ocurrido, los Juegos siguieron con total normalidad, después de ser suspendidos por tan solo veinticuatro horas.

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