Los cuadros más famosos de Edvard Munch

Cenizas

Munch pintó este cuadro en 1894. La obra, que se encuentra en el Museo Nacional de Estocolmo, es una representación del adulterio con una clara simbología entre la pareja de amantes. Así, la pareja que se reúne en el bosque, nos da a entender que su relación no es legítima. El escenario plantea así este caso de adulterio. Luego, ella aparece con un vestido blanco desabrochado en el que se aprecia su lencería en color rojo, el color de la pasión. El hombre, aparece en otro rincón de la escena, atormentado por la culpa tras haber mantenido relaciones con la mujer. Se trata de un episodio autobiográfico de Munch.

 

Etiquetas: Arte, museos, pintores

COMENTARIOS