Varsovia, el gueto parado en el tiempo

Donde se sufrió una guerra permanecen las cicatrices de las heridas padecidas y en Varsovia hay una clara muestra de ellas.

Varsovia
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Varsovia, hoy día una ciudad de casi 2 millones de habitantes, es la capital de Polonia. Arrasada hasta el límite durante la II Guerra Mundial, ha logrado renacer de sus cenizas. Son muchos los puntos de la capital donde las fotografías y los murales muestran la desgracia que asoló un país entero. Bombas e incendios destrozaron calles y edificios. Fue en Varsovia donde, durante la II Guerra Mundial, se estableció el asentamiento judío más grande del mundo, lo que fue conocido internacionalmente como el gueto de Varsovia. Antes del Holocausto, 3 millones y medio de judíos vivían en la capital polaca. Aproximadamente el mismo número fue exterminado a manos de los nazis en todo el país.

El gueto de Varsovia fue implantado en el centro de la capital polaca entre octubre y noviembre de 1940. Allí fueron confinados los judíos de la ciudad, así como también de otras regiones de Polonia bajo control alemán. El Tercer Reich lo concibió en un primer momento como campo de tránsito de las deportaciones para un destino final: los campos de exterminio.

El gueto de Varsovia tenía una población estimada de 400.000 personas, un 30% de la población de Varsovia, que se encontraban hacinadas en una superficie equivalente al 2,4% de la misma ciudad. Durante los tres años de su existencia, el hambre, las enfermedades y las deportaciones a campos de concentración y de exterminio redujeron su población a 50.000 habitantes. Este gueto fue el escenario de la mayor acción de la resistencia judía contra el genocidio, conocida como el Levantamiento del gueto de Varsovia (del 19 de abril de 1943 hasta el 16 de mayo del mismo año), siendo este alzamiento una de las primeras revueltas contra el nazismo en Europa.

La historia de los judíos polacos de Varsovia se lee hoy día en cada esquina de la ciudad, como por ejemplo en la sinagoga Nozyk. Muy cerca de ese templo, entre la plaza Grzybowski y la calle Marszalkowska, se halla una de las reliquias de la II Guerra Mundial: los edificios número 7, 9, 12 y 14. Ventanas rotas, balcones destrozados y viviendas medio en ruinas recuerdan la devastación que sufrieron. Se trata de otro de los rincones de la ciudad donde la guerra se encuentra aún presente. Parece que los años no hubieran pasado por esa calle de la capital.

En algunos edificios del gueto de Varsovia todavía sin restaurar, hoy día se alojan familias y continúan celebrándose festejos judíos.

Etiquetas: Arquitectura, Holocausto, II Guerra mundial

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