Una revolucionaria francesa con aires de libertad

La activista Théroigne de Méricourt defendió que la Revolución francesa llegase también a las mujeres.

Théroigne de Méricourt

En 1789, una revuelta urbana aparentemente condenada al fracaso desembocó en una de las revoluciones más importantes de la Historia. En este episodio, que cambió para siempre la forma de entender el mundo, participaron muchas mujeres de forma constante y profunda desde sus inicios.

En los años anteriores a la Revolución, las quejas de numerosas campesinas y burguesas se centraban en reclamar el derecho a al divorcio, a la igualdad en el trabajo, en la educación, el derecho a recibir herencia, etc. Aunque estas espectativas no se concretizasen en un primer momento, no abandonaron su lucha.

Gracias a 4.000 mujeres se trasladó la familia real francesa de Versalles a París para hacerles acatar la Constitución, demostrando una gran iniciativa y autonomía respecto a las milicias masculinas. Entre esas mujeres se encontraba Théroigne de Méricourt, una de las principales protagonistas del movimiento revolucionario de la lucha por los derechos de la mujer en la Francia del siglo XIX.

Tal era la competencia que sentía los entes de poder masculinos que la heroína Théroigne de Méricourt fue apresada y ridiculizada –la llamaban "anfíbio, mitad hombre-mitad muller"–, pero no estaba dispuesta a dejarse intimidar. Sus compañeras revolucionarias se encargaron de seguir reivindicando sus derechos con lemas como: "Las mujeres trajeron al rey a París y sus hombres lo dejaron escapar".

La lucha de estas mujeres dio su fruto y la Revolución les acabó otorgando derechos civiles, como el derecho al divorcio o el fin de la sumisión del padre o el marido. 

 

Etiquetas: Francia, Revolución

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