Una enorme tumba colectiva

El Museo del genocidio conserva miles de huesos imposibles de identificar.

A. Alonso y L. Otero / S. M.
Museo de Tuol Sleng

No se sabe con certeza el número de muertes que causó el régimen de Pol Pot. Benedict F. Kierna, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Yale, llevó a cabo una minuciosa investigación que quedó reflejada en Raza, poder y genocidio en la época de los Jemeres Rojos, 1975-79.

 

 

En esta obra, Kiernan asegura que entre abril de 1975 y enero de 1979 fueron eliminadas 1,67 millones de personas de una población total de 7,89 millones, esto es, el 21% de los habitantes. En proporción, se trata de la mayor matanza desatada por un gobierno contra su gente.

 

El Museo de los Crímenes Genocidas "Tuol Sleng" fue fundado en 1980 en la célebre prisión de alta seguridad del régimen de la Kampuchea Democrática S-21, y se encuentra en la actual capital camboyana Nom Pen.

 

El horror, reflejado en la película Los gritos del silencio (Roland Joffe,1984), alcanzaba a cualquier sospechoso de haber mantenido relaciones con los gobiernos anteriores o extranjeros, a camboyanos de origen vietnamita, profesionales y, en general, a cualquier persona que pudiera dar una imagen de intelectual, por ejemplo, a quienes llevaban gafas.

 

También los cristianos y monjes budistas fueron asesinados en masa en los “campos de la muerte”. Además, la familia era considerada una forma de resistencia que debía ser eliminada. La represión fue muy dura en las ciudades. En el área metropolitana de Phnom Penh, por ejemplo, la población se redujo de 2 millones a 25.000 en sólo 3 días.

 

Cuando alguien recibía más de dos avisos del Gobierno, era enviado a “reeducación”, deportado a algún lugar remoto del país o directamente asesinado. Eso sí, una de las consignas de los Jemeres Rojos era que no se podían desperdiciar balas, así que los reos solían ser ejecutados a golpes.

Etiquetas: Historia

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