Saint-Simon, precursor del socialismo

Quiso trasladar a la política los preceptos del cristianismo. Por su defensa de una sociedad industrial y productiva se le considera el precursor del socialismo.

F. Cohnen / S. M.
Saint-Simon, precursor del socialismo
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Estaba convencido de que la antigua nobleza, el clero y el poder judicial se habían convertido en clases obsoletas a las que había que sustituir por la clase industrial. Creía que el trabajo productivo era el valor básico de la sociedad y atacó a las clases ociosas y parasitarias que vivían del esfuerzo ajeno. Subrayó la primacía que la economía debía tener sobre la política y fue el precursor de la fisiología social, también llamada física social, que fue rebautizada por Auguste Comte como sociología. El pensador francés anticipó las posiciones que tomarían el marxismo y el socialismo años después. Friedrich Engels afirmó que Saint-Simon (1760-1825) fue, junto con Hegel, la mente más enciclopédica de su época y que de su obra salieron muchas de las ideas del socialismo posterior.

Abajo la clase ociosa. Veía en la libre competencia la causa de la anarquía y de las crisis económicas. Pero defendió a muerte a los capitalistas industriales, a los comerciantes y a los banqueros, aunque también a los trabajadores que sabían cumplir con su trabajo y resultaban productivos para la sociedad. Mostró todo su desdén hacia los terratenientes ociosos, los funcionarios, los cortesanos y los gandules que chupaban la sangre a las clases productivas. “Toda sociedad se apoya en la industria. La industria es la única garantía de su existencia, la fuente única de todas las riquezas y de toda prosperidad. Por esta sola razón, pues, el estado de cosas más favorable a la industria es también el más favorable a la sociedad. He aquí, simultáneamente, el punto de partida y el fin de todos nuestros esfuerzos”, escribió Henri de Saint-Simon.

La función del Estado. El pensador francés creía que la industrialización era la panacea que iba a solucionar los problemas del mundo. Sin embargo, advirtió que nada de esto sería posible sin la organización de la función del Estado, que en última instancia tendría que facilitar esa transformación social hacia la industrialización. No se opuso a la propiedad privada, pero defendió la supresión de la herencia. De esa forma se evitaría la acumulación patrimonial a lo largo de varias generaciones. Estaba convencido de que los trabajadores tendrían que cobrar según su productividad y auguró que el futuro sería una sociedad sin clases. Pero para alcanzar ese nuevo estadio de la sociedad, Saint-Simon veía imprescindible una renovación ético-religiosa.

Cristianismo y política. En su obra El nuevo cristianismo se proclamó representante de la clase obrera y declaró que la liberación de ésta era el objetivo principal del nuevo régimen social que había promovido la Revolución Francesa. Su propuesta consistía en trasladar a la política los preceptos del cristianismo. Tras su muerte, sus ideas fueron recogidas por sus discípulos, que formaron la escuela del sansimonismo, que poco a poco fue degenerando hasta convertirse en una secta religiosa que finalmente desapareció.

 

 

Un aristócrata visionario

 

El conde de Saint-Simon nació en París, en 1760. Se le considera como el primer teórico de la sociedad industrial y el precursor del socialismo. Apoyó la independencia de Estados Unidos, vivió la Revolución Francesa y pudo contemplar los primeros atisbos de la industrialización.

Pasó una infancia muy desahogada en la espléndida mansión de sus padres en París, aunque luego experimentó los sinsabores de la precariedad económica. Estaba convencido de que la industrialización abriría las puertas a un nuevo modelo social más justo y sin diferenciación de clases. Durante un tiempo trabajó con el padre de la sociología, Auguste Comte.

El pensamiento de Saint-Simon influyó en los primeros socialistas, así como en los románticos y en el propio Luis Napoleón. Algunos autores creen que su obra también hizo mella en Karl Marx, pues éste compartió con Saint-Simon la idea de que la tecnología y la ciencia contribuirían a transformar la sociedad.  

Etiquetas: Historia, Personajes famosos

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