Neil Armstrong: Un granjero en las estrellas

Elena Sanz
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Desde que regresó a la Tierra, el objetivo del primer hombre que pisó la Luna ha sido tratar de recuperar el anonimato perdido. Instalado en una casa de campo, sólo abandona su aislamiento para dar conferencias y atender sus negocios.

 

Siete años después de haber regresado de la Luna, Neil Armstrong espetó a un periodista: ?¿Cuánto tiempo va a tener que pasar hasta que la gente se olvide de que soy un astronauta??. Quizás alguien debería haberle respondido que, en realidad, ya nunca podría deshacerse de una etiqueta ganada a pulso e imposible de igualar: ser el primer hombre en pisar la Luna. A pesar de tratarse de un verdadero hito histórico, Armstrong -nacido el 5 de agosto de 1930- nunca lo ha admitido como tal y siempre ha querido otorgar protagonismo al hecho y no a la persona: ?En realidad, yo no había sido elegido para salir el primero de la nave sino simplemente para ser el comandante de ese vuelo. Las circunstancias hicieron que cumpliera ese papel?. El 20 de julio de 1969, la nave Apolo 11 alunizaba con tres pasajeros a bordo: Edwin E. Buzz Aldrin, Michael Collins y Neil Armstrong. Los tres astronautas han repetido hasta la saciedad que tan sólo se trataba de una misión más de su trabajo en la NASA, pero es indudable que aquel viaje marcó a fuego sus vidas, que tomaron caminos totalmente divergentes.

Poco tiempo después de que el Apolo 11 regresara a la Tierra, Armstrong anunció que no tenía ninguna intención de regresar al espacio. Su relación contractual con la NASA continuó todavía trece meses, en los que trabajó como responsable de actividades aeronáuticas. Cansado de su matrimonio con el gigante norteamericano, el astronauta, con 41 años, decidió saltar al mundo universitario. No le faltaron ofertas de los centros más renombrados, pero Armstrong era consciente de que no poseía un doctorado y no quería que sus colegas se sintieran molestos por ser nombrado profesor universitario teniendo como título máximo un máster. Por eso, se decidió por el departamento de ingeniería de la modesta Universidad de Cincinnati, donde permaneció ocho años.

Su tranquilo trabajo como docente se vio a veces interrumpido por algunas llamadas de la NASA, que solicitó su asesoramiento en momentos puntuales, como en los accidentes espaciales del Apolo 13 y el Challenger. Una vez finalizada la experiencia universitaria, su actividad laboral se centró en el mundo de los negocios y desde entonces ha ocupado cargos de responsabilidad en varias empresas estadounidenses como American Airlines o Eaton Corporation. Instalado en su granja de Lebanon, Ohio, el astronauta ha tratado en vano de pasar desapercibido. Evita conceder entrevistas y rehuye las apariciones televisivas. Sólo ha hecho algunas excepciones cuando se trata de marcas norteamericanas que necesitan un relanzamiento -Chrysler Corporation o Bankers Association of America- y han solicitado sus servicios como imagen de la compañía. A partir de 1994 se acrecentó todavía más su fobia a la mirada pública. En esa fecha descubrió que su firma se vendía en internet por miles de dólares y que había numerosas falsificaciones en circulación, por lo que se negó a conceder nunca más un solo autógrafo.

También en 2005 tuvo otro percance legal. Se vio obligado a denunciar al que había sido su peluquero durante 20 años, ya que éste estaba vendiendo su pelo por altas sumas de dinero. A pesar de sus esfuerzos por llevar una vida relativamente normal, lo cierto es que sus continuos viajes acabaron por minar su matrimonio. Neil y Janet se habían casado en 1956 y tuvieron tres hijos en común: Eric, Karen y Mark. Janet se cansó de permanecer siempre sola en la granja mientras su marido atendía sus negocios o daba conferencias, por lo que se divorciaron en 1989. Cuatro años más tarde se casaría con su mujer actual, Carol Held Knight, con quien vive en su casita campestre de Ohio. Allí, lleva una vida más cercana a la de un granjero que a la de una celebridad mundial. Y es que, como confesó Armstrong en una ocasión, ?daría la Luna por recobrar el anonimato?.

 

 

 

Etiquetas: Curiosidades, Personajes famosos

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