La segunda destrucción de Pompeya

La lava del Vesubio destruyó la ciudad romana de Pompeya en el año 79 de nuestra era. Casi 2.000 años después, los bombardeos aliados estuvieron a punto de conseguirlo por segunda vez.

Arreglando los desperfectos

Pompeya (Italia) fue destruida por una erupción del Vesubio en el año 79 de nuestra era, pero en el verano de 1943, los aliados estuvieron muy cerca de destruirla por segunda vez. Durante esos meses, la aviación aliada bombardeó repetidamente casi toda la región de Nápoles y el yacimiento arqueológico de Pompeya no sería una excepción. La campaña de bombardeos estuvo a punto de aniquilar el testimonio más importante de la vida cotidiana durante el Imperio Romano.

Bajo las bombas aliadas

Sobre los yacimientos de Pompeya cayeron unas 190 bombas procedentes de la aviación norteamericana y británica. El fuego aliado causó daños irreparables que fueron ocultados por motivos políticos, para evitar así dañar la imagen de las tropas aliadas. Por ejemplo, un museo con casi dos millares de objetos quedó completamente destruido. Entre aquellas joyas perdidas se hallaba el fresco romano más grande que se había conservado. Se trataba de una representación del mito de Diana y Acteón que podría haberse convertido en la pintura romana original más importante de cuantas han sobrevivido hasta nuestros días. Por suerte, el grueso del patrimonio artístico de Pompeya se salvó de milagro, ya que las bombas no alcanzaron los lugares más emblemáticos, aunque aún hoy se siguen localizando bombas sin explotar enterradas en las ruinas.

Etiquetas: II Guerra mundial, Imperio Romano, Pompeya, bombardeo

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