La primera conferencia telefónica en España

Este logro se debió a la perseverancia de un pionero en la comunicación telefónica: Rodrigo Sánchez-Arjona.

Teléfono Gower Bell

Esa primera conferencia telefónica comunicó la localidad pacense de Fregenal de la Sierra y la capital hispalense, Sevilla, con un gran éxito técnico. La distancia cubierta por el teléfono era de 150 kilómetros, superando en más del doble a la primera línea telefónica estable del mundo entre las ciudades norteamericanas de Boston y Providence, a 60 kilómetros la una de la otra.

Esta hazaña tecnológica patria se debe a Rodrigo Sánchez-Arjona y Sánchez Arjona, doctor en Derecho y, seguidor de la ciencia y de la técnica de su época. Viajó a menudo a los centros de investigación extranjeros para por su propia observación.

 

Para llevar a cabo sus ensayos con el teléfono, Sánchez-Arjona adquirió varios aparatos telefónicos del sistema Gower-Bell –hoy se conservan en el museo de la Telefónica en Madrid–, y con ellos tendió una línea desde su casa de Fregenal de la Sierra hasta una propiedad llamada Las Mimbres, distante ocho kilómetros.

 

La comunicación fue satisfactoria, y de su mano creció el ánimo del promotor para conquistar mayores logros. Se sucedieron dos, el primero fue la unión de los nueve municipios del partido judicial de Fregenal, conduciendo ramales en dirección a Villafranca de los barros y Almendralejo, a la par que enlazaba hogares en su localidad natal; el segundo proyecto fue la unión telefónica con Sevilla a través del cable del telégrafo.

 

A pesar de la falta de visión de futuro, que hubiera permitido crear en España la primera red telefónica interurbana del mundo, se aceptó el experimento vía tendido telegráfico.

 

El 24 de diciembre de 1880 quedó montada la conexión entre Fregenal de la Sierra y la línea telegráfica de Badajoz a Cádiz mediante un empalme en Fuente de Cantos, y tres días después se bautizó la línea. Al establecerse la comunicación fluyeron las palabras con claridad, y el entusiasmo y las emociones se desbordaron en los asistentes al prodigio: el prohombre de la iniciativa, su familia, las autoridades locales, los jefes de telégrafos, científicos y periodistas.

Etiquetas: España, Inventores

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