La oscura muerte de Lady Di

El accidente de automóvil que le costó la vida a Lady Di y a su novio ha estado rodeado de un halo de sospecha, pero la realidad se impone

JAM
Ilustración de Lady Di en el vehículo en que murió

Nunca un accidente de coche ha sido tan analizado y controvertido. Cuando se estrelló el Mercedes que llevaba a la princesa Diana de Gales y a su pareja Dodi Al-Fayed por París, la noticia produjo un brutal impacto colectivo en la opinión pública internacional, que la adoraba, y pronto comenzaron a circular multitud de hipótesis alternativas a la versión oficial que sostenía que el conductor estaba bebido.

La mayoría de teorías conspirativas fueron levantadas por Mohammed Al-Fayed, padre de Dodi. Este multimillonario egipcio, propietario de los almacenes londinenses Harrod’s, afirmó desde un principio que su hijo y Diana habían sido asesinados por el MI6, los servicios secretos británicos. En entrevistas televisivas declaró que ambos iban a anunciar su compromiso porque ella estaba embarazada y que la perspectiva de tener un musulmán en la familia real disgustaba muchísimo a ésta. Según Al-Fayed, el cuerpo de Diana fue embalsamado muy rápidamente en París para alterar los resultados de un eventual test de embarazo. Sin embargo, las amigas de Lady Di declararon que por aquella época ella utilizaba métodos anticonceptivos, que había tenido la regla diez días antes del accidente, e incluso una masajista que le prestó sus servicios en un crucero que hizo con Dodi aseguró que era imposible, ya que la princesa le hubiera impedido que masajease en profundidad su estómago e intestinos, como hizo.

Pero Al-Fayed padre siguió levantando muchas más sospechas: afirmó que una intensa luz estroboscópica deslumbró al conductor a la entrada del túnel de Pont de l’Alma, provocando su choque contra un pilar. También llamó la atención sobre el hecho de que ninguna cámara de seguridad hubiese grabado imágenes del coche en su trayecto fatal, a pesar de que había más de una decena en los diversos lugares recorridos (salían del Hotel Ritz). Y aseguró que Henri Paul, el conductor del Mercedes que también falleció y que trabajaba como responsable de seguridad del hotel, era en realidad un agente secreto del MI6. Todo ello ha sido desmentido por las extensivas investigaciones realizadas por las autoridades francesas y británicas. Uno de los cabos sueltos que ha quedado, a pesar de todo, es la no identificación de un Fiat blanco que dejó marcas en el Mercedes cuando este perdió el control.

Solución práctica

En 2007, una investigación oficial atribuyó el accidente a la conducción negligente de Henri Paul y de los paparazzi que seguían el coche, tras lo cual Al-Fayed anunció que abandonaba su campaña de casi una década en favor de la hipótesis del asesinato, y que lo hacía por el bienestar de los hijos de la difunta princesa Lady Di.

 

Etiquetas: Gran Bretaña, Monarquía

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