"Happy birthday, Mr. President"

O cómo el romance clandestino entre dos iconos del siglo XX –Marilyn Monroe y JFK– salió a la luz.

JFK
Ver galería Besos históricos del cine, la política, las artes y la cultura

Dónde: en el Madison Square Garden (Nueva York). Allí se celebró una cena de gala –a 1.000 dólares el cubierto– con el objetivo de recaudar fondos para el Partido Demócrata. Asistieron más de 15.000 invitados, entre ellos numerosas celebridades de la política, las finanzas, los medios de comunicación y las artes, con especial presencia de estrellas de Hollywood; una de ellas, la que se iba a convertir en la protagonista de la noche, Marilyn Monroe. El músico y productor de Broadway Richard Adler se encargó de la puesta en escena y montaje del evento.

Cuándo: el 19 de mayo de 1962. La excusa de la gala era celebrar el 45 cumpleaños del flamante nuevo presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy (en realidad, los cumplía diez días después, el 29 de mayo). JFK –el segundo presidente más joven en la Historia de EE UU, después de Theodore Roosevelt– llevaba poco más de un año en el cargo, desde enero de 1961. Y año y medio más tarde, el 22 de noviembre de 1963, caería asesinado a balazos en Dallas, Texas.

La canción: Happy birthday, Mr. President (Feliz cumpleaños, señor presidente). Durante la cena, se sucedieron las actuaciones para amenizar la velada. Hoy ninguna se recuerda salvo la de Marilyn, por varios motivos: fue su última aparición en un gran evento; la ausencia de la Primera Dama, Jacqueline Kennedy, hizo que el público especulara sobre el romance entre la estrella y el presidente; y, sobre todo, su susurrante y sensual interpretación levantó una gran polvareda. La canción era la tradicional Cumpleaños feliz con el añadido de Mr. President y una estrofa adicional inspirada en otro tema, Thanks for the memory, con la letra adaptada para la ocasión. El pianista de jazz Hank Jones acompañó a Monroe.

El vestido: diseñado por Jean Louis, modisto francés afincado en Hollywood (autor del mítico traje negro de Gilda). Aún más escándalo que la voz de Marilyn provocó el modelo elegido para el show: un ceñidísimo vestido de finísima tela en color carne –hoy diríamos nude– que llevaba cosidos 2.500 brillantes de bisutería y dejaba la espalda al descubierto. El traje le estaba tan ajustado que le costó muchísimo entrar en él y tuvieron que cerrarlo cosiéndoselo una vez puesto; además, no permitía llevar nada debajo. La impresión que causaba a distancia era de desnudez. La mítica e icónica prenda se subastó en 1999 por 1.260.000 dólares.

La frase: “Después de que me hayan cantado Cumpleaños feliz con tanto recato y dulzura, ya me puedo retirar de la política”. Igualmente ha quedado para la posteridad esta irónica frase de Kennedy; la pronunció tras subir al escenario al final del acto, antes de soplar las velas de una enorme tarta. Con ella aún quedó más en evidencia, para muchos, el affaire que mantenía desde varios meses atrás con la actriz y cantante, que terminaría abruptamente con la muerte de ésta el 5 de agosto de ese mismo año. Ese trágico suceso convirtió en macabra otra de las bromas de la noche: el actor Peter Lawford la presentó, en alusión a su famosa impuntualidad, como “the late Marilyn Monroe”, que significa “la impuntual” pero también “la difunta” Marilyn Monroe.

Etiquetas: Actores y actrices, Amores históricos, América, Estados Unidos, Políticos, música

COMENTARIOS