Guerra de sabios

En un contexto de contienda la tecnología y sus avances tienen un papel especial.

J.A. Guerrero / S. M.
Un militar observa una pantalla de radar.

La tecnología siempre ha influido en el devenir de las batallas, pero el genio innovador de los científicos, ingenieros y técnicos fue decisivo en la Segunda Guerra Mundial.

Hubo grandes avances como la invención del radar, un ingenio compartido inicialmente sin saberlo por ingleses, alemanes y estadounidenses.

Fue también vital el sonar, un aparato que detecta la presencia y situación de objetos sumergidos mediante ondas acústicas, por lo que se utilizó durante la Primera Guerra Mundial para localizar submarinos.

La lista es muy larga y en ella hay que incluir el esnórquel alemán, que permitió a sus sumergibles navegar a cota periscópica con los motores diesel recargando sus baterías.

También hay que incluir el misil guiado, usado por vez primera con éxito en combate por los alemanes, o los cohetes no guiados aire-aire y aire-suelo, que utilizaron soviéticos, británicos, alemanes y estadounidenses.

Otros grandes avances fueron los misiles balísticos –tácticos para los soviéticos y estratégicos para los alemanes– y los aviones a reacción, probados por todos pero usados en combate sólo por alemanes y británicos.

Son fundamentales los ordenadores o computadores, tanto los electromecánicos como los electrónicos, así como las armas portátiles de contracarro: los lanzadores PIAT, bazucas y panzerfaust fueron utilizados, respectivamente, por ingleses, norteamericanos y alemanes.

Se desarrollaron también otras muchas armas secretas y dispositivos que causaron numerosas variaciones en el curso de la contienda.

Etiquetas: Guerras, Historia

COMENTARIOS