España ante la Gran Guerra

Aunque neutral, España vivió la I Guerra Mundial con gran actividad mercantil.

Álvaro Lozano / S. M.
La España de Alfonso XIII, visto aquí por Philip A. Lazlo.

Los españoles no sufrieron la carnicería pero sí los efectos del conflicto. El aislamiento diplomático, así como la debilidad económica y la incapacidad militar del país justificaron la neutralidad.

La disputa en la que Europa estaba inmersa se consideraba lejana a los intereses españoles. La mayoría de la población era indiferente a los aspectos ideológicos y políticos del conflicto.

Sin embargo, la discusión entre “aliadófilos” y “germanófilos” generó un agrio debate que revelaba una profunda división espiritual preexistente entre los españoles pero que la guerra exacerbó. La polémica llegó a considerarse “una guerra civil de palabras”, presagio de la guerra civil de 1936.

Paradójicamente, un conflicto en el que el país no intervino, alteró decisivamente su Historia. En el campo económico, España experimentó un auge debido a la necesidad de materias primas y manufacturas de los beligerantes. Fue una época de crecimiento económico, aunque también erosionó los frágiles cimientos del sistema de poder establecido.

Para la mayoría fue un período caracterizado por la escasez de alimentos y la caída de los salarios. La movilización de las fuerzas sociales que habían permanecido hasta entonces políticamente pasivas contribuyó a socavar las formas existentes de política clientelista, haciendo que las élites gobernantes se vieran confrontadas con las incertidumbres de la política popular y la amenaza del socialismo.

Alfonso XIII realizó una gran labor humanitaria durante la guerra. A través de la llamada Oficina Pro Captivis consiguió localizar desaparecidos, repatriar heridos y lograr indultos. Con su labor el Rey se ganó la estima y la gratitud de los gobiernos beligerantes.

Etiquetas: Historia de España, Primera Guerra Mundial

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