El trágico final del USS Indianápolis

Famoso por haber trasladado parte de los componentes de la primera bomba atómica, su destino tras esta misión fue trágico.

USS Indianápolis
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El crucero USS Indianápolis participó activamente en el frente del Pacífico durante la II Guerra Mundial. Jugó un papel importante ofreciendo cobertura artillera durante la batalla de Iwo Jima y consiguió aguantar el ataque kamikaze japonés durante la batalla de Okinawa, tras la que fue enviado a California para ser reparado y modernizado.

Cuando se experimentó la primera prueba de la bomba atómica, este buque se encontraba atracado en San Francisco listo para combarte. Fue por ello que el 16 de julio de 1945 se decidió que este sería el barco que transportase los componentes de la primera bomba atómica que iba a ser lanzada en Hiroshima. El secretismo de la operación fue de tal magnitud que ni el contralmirante del barco ni los miembros de la tripulación sabían lo que transportaban. La misión era clara: debían transportar la carga sin hacer preguntas, depositarla en las bases aéreas americanas en el atolón de Tinian de forma rápida y sin escolta. El 26 de julio de 1945 el barco llegaba a su destino y descargaba su mortífera carga.

Cumplida la misión, el crucero se dirigió hacia el golfo de Leyte en las Filipinas, donde se debía unir al USS Idaho para preparar la invasión de Japón. El contralmirante del USS Indianápolis solicitó una escolta ya que las aguas por las que debía transitar eran peligrosas. La escolta fue denegada y el buque fue atacado por un submarino japonés el 30 de julio. La tripulación abandonó el buque y más de 880 marinos consiguieron salir vivos del barco. Pero la odisea no acabaría ahí, ya que los mandos americanos en Filipinas no echaron en falta el barco y los marineros fueron presa de los tiburones, del hambre y la sed.

Rescate supervivientes Indianápolis

Los náufragos fueron descubiertos por casualidad 3 días después del hundimiento del buque y el escenario era dantesco, ya que más de la mitad de los hombres que se habían salvado habían sido devorados por los tiburones.

El contralmirante del Indianápolis fue sometido a un Consejo de guerra, siendo degradado a capitán y colocado en un puesto administrativo. En 1968, se suicidaba tras no haber superado la culpa ni la presión recibida.

Etiquetas: Estados Unidos, Historia, II Guerra mundial, Japón

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