El Tesoro inglés, a salvo

Ante una posible invasión nazi en Gran Bretaña, se envió a Canadá el oro de la Reserva del Banco de Inglaterra.

J. Hernández / S. M.
Parte del Tesoro que se envió a Canada

Uno de los secretos mejor guardados de la Segunda Guerra Mundial fue el del traslado del Tesoro del Banco de Inglaterra a Canadá, para ponerlo a salvo ante el peligro de invasión que vivía Gran Bretaña en el verano de 1940.

La decisión fue tomada por el Primer Ministro británico, Winston Churchill, tras la caída de Francia, el 14 de junio de 1940.

El motivo era impedir que esos fondos pudieran caer en manos del Tercer Reich si las tropas alemanas llegaban a desembarcar en Gran Bretaña.

Con el tesoro a salvo, el Imperio británico podía continuar luchando contra Alemania desde sus dominios de ultramar. El destino final de esas riquezas fue el Banco de Canadá, en Montreal.

La operación de traslado no se realizó de forma sencilla. El mayor riesgo era la amenazadora presencia de submarinos alemanes en el Atlántico.

Durante tres meses fueron llegando a Canadá los barcos cargados de oro y valores procedentes de Gran Bretaña.

Curiosamente, ni uno solo de esos buques fue atacado por los sumergibles germanos.

Pero lo más impresionante de esta operación es que se logró mantener en absoluto secreto, pese a participar en ella unas seiscientas personas, además de miles de marineros y estibadores.

Etiquetas: Curiosidades, Historia, II Guerra mundial

COMENTARIOS