El portaaviones, el nuevo buque capital en la guerra

En 1939, las armadas planeaban su política de construcción de acorazados en base a los diseños de sus adversarios.

J. A. Peñas / S.M.
El Akagi se construyó en 1925 sobre el casco de un crucero de batalla, añadiéndole tres cubiertas de vuelo superpuestas. En 1935 fue reformado a una sola cubierta de 250 m.

En el periodo de entreguerras, EE UU, Gran Bretaña, Japón y Francia trabajaron en el desarrollo de un nuevo tipo de buque, el portaaviones, pero la mayoría de los estrategas seguían pensando que los gigantes de acero eran los dueños del mar.

La superioridad de los acorazados se evaporó en cuanto empezó la guerra. El Bismarck, orgullo de la Alemania nazi, fue inutilizado por un anticuado torpedero del portaaviones Ark Royal.

Poco después, los aviones del Illustrious dejaron fuera de combate a la escuadra italiana en Tarento y en diciembre del 41, seis portaaviones japoneses convirtieron Pearl Harbour en un infierno humeante.

Cuando días después el Prince of Wales y el Repulse se hundieron bajo un ataque aéreo, el acorazado desapareció del campo de batalla.

Los portaaviones de ataque como el Akagi o el USS Yorktown, que podían golpear con sus aviones a cientos de kilómetros de distancia, convirtieron la guerra naval en una serie de fintas entre pugilistas que podían aniquilarse sin llegar a verse las caras.

El Akagi se construyó en 1925 sobre el casco de un crucero de batalla, añadiéndole tres cubiertas de vuelo superpuestas. En 1935 fue reformado a una sola cubierta de 250 m.

La guerra de los portaaviones llegaría abruptamente a su fin en Midway, cuando los cuatro buques del almirante Nagumo ardieron bajo las bombas de los aviadores estadounidenses y a partir de ahí los portaaviones aliados se adueñaron de los océanos.

La era de los titanes llegó a su fin en abril del 45, cuando el Yamato, el orgullo de la escuadra imperial, fue aplastado por una lluvia de bombas y torpedos camino de Okinawa.

El portaaviones era, sin discusión alguna, el nuevo buque capital.

Etiquetas: Guerras, Historia, Navegación

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