El misterio del barco invisible

En el otoño 1943 la marina norteamericana decidió llevar a cabo un experimento de invisibilidad con el destructor USS Eldridge. La prueba funcionó… parcialmente.

MA. Sabadell
barco invisible
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No sólo lo consiguieron sino que además fue teletransportado de Filadelfia a Norfolk como si fuera el capitán Kirk de la serie Star Trek: "Beam me up, Scotty" pero a lo bestia. ¿Efectos secundarios? Horribles: marineros locos, otros fundidos con el barco… El mito ha tenido tanto empaque que hasta se hizo una película en 1984, bastante mediocre y protagonizada por el también mediocre actor Michael Paré.

En la leyenda original, que data de finales de 1950, se dice que la marina de los EEUU se dispuso a hacer un experimento de laboratorio pero a lo bestia: hacer desaparecer un barco con toda su tripulación dentro. ¿Para qué empezar probatinas en un laboratorio con una maqueta o el barco de los Playmobil? Las cosas hay que hacerlas como decía el director de cine Cecil B. DeMille: empezar con un terremoto ¡y hacia arriba!

Como no podía ser de otra forma, el culpable teórico de todo este tinglado fue Albert Einstein y su teoría del campo unificado. En sus últimos años el físico alemán se empeñó en buscar una descripción del electromagnetismo que fuera equivalente a lo que había conseguido con la gravedad, su teoría general de la relatividad, y de esta forma describir ambas fuerzas bajo una misma formulación. Fue un empeño ilusorio que ya entonces el resto de los físicos sabían erróneo. El por qué uno de los mayores errores de Einstein, en el que perseveró hasta su muerte, se usa como excusa de un experimento imaginario es algo que se me escapa.


El Experimento Filadelfia es un ejemplo de leyenda conspiranoica: la prueba de que sucediera es que no existe la más mínima prueba. El diario de guerra del barco demuestra que estuvo en Nueva York, Long Island, Norfolk, Casablanca… pero nunca en Filadelfia. Quizá por eso el experimento fue un éxito: nadie vio el barco en Filadelfia porque nunca estuvo allí.
Cuando en 1999 se reunieron en Atlantic City los veteranos del USS Eldridge, las risas se escucharon en manzanas a la redonda. Ya lo dice Terry Prachett: la verdad está ahí fuera, pero las mentiras están en tu cabeza.

Etiquetas: Ciencia, Estados Unidos, Historia, Leyendas, Segunda Guerra Mundial

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