El magnicidio de J.F. Kennedy

¿Cómo fue la verdadera historia del asesinato de este presidente de Estados Unidos?

Kennedy
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Una semana después del asesinato de Kennedy, el nuevo presidente, Lyndon B. Johnson, creó un grupo de investigación formado por siete políticos (entre los que estaba el ex jefe de la CIA Allen Dulles) y presidido por Earl Warren, quien estaba al frente de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América. Sus conclusiones establecieron que fue Oswald el asesino, que efectuó tres disparos y que actuó en solitario, así como que los servicios de seguridad actuaron deficientemente.

 

No obstante, desde el primer momento surgieron dudas sobre la presunta autoría solitaria, el número de disparos o su sorprendente puntería, por lo que en 1979 una nueva comisión revisó el trabajo de la Comisión Warren y dictaminó que fueron cuatro y no tres los disparos y que posiblemente hubiese otro tirador. En resumen, quedaba en evidencia que había sido una compleja conspiración en toda regla, aunque sin apuntar a los posibles instigadores. Y se señaló que Oswald era el hombre de paja, el perfecto chivo expiatorio de un entramado mucho más complejo. Pero ¿quién estaba detrás de la conjura?

 

Una primera teoría señalaría, conjuntamente, a los cubanos anticastristas y a la mafia como cerebros del magnicidio, aunque con la imprescindible colaboración de la CIA, pues confluían sus intereses. Según esta tesis, estarían indignados con Kennedy por haber dejado la isla en manos del comunismo, lo que les había supuesto la pérdida de millonarias inversiones y propiedades. La invasión de la bahía de Cochinos, impulsada por la CIA y el propio Dulles, había fracasado porque Kennedy se había opuesto a prestar el apoyo aéreo necesario para que triunfase, negándose además a cualquier ayuda futura que comprometiese al país, tras el pacto con el canciller soviético Nikita Kruschev.

 

A raíz de la fracasada invasión, Dulles fue cesado, lo que hizo más extraña su participación en la Comisión Warren. Por otra parte, con la revolución cubana, el crimen organizado se había quedado sin sus casinos y sus bases de blanqueo de dinero. Acabando con Kennedy se castigaba su traición, su presunta rendición ante los soviéticos, y de paso se abría la posibilidad de que un nuevo presidente actuase con más mano dura en la isla de Cuba.

 

Remite al Dossier Diez tramas endiabladas, de Juan Carlos Losada.

 

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Etiquetas: Anécdotas de la Historia, Historia

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