El horror de Gulag

Los condenados al Gulag realizaban trabajos forzados en durísimas condiciones.

A. Alonso y L. Otero / S. M.
El horror de Gulag

Gulag es el acrónimo con el que los rusos se referían a la Dirección general de Campos de Trabajo. Sin embargo, muy pronto empezó a identificarse así el sistema soviético de campos de concentración, formado por muy distintos recintos: de castigo, para niños, políticos, minusválidos, científicos o, simplemente, “enemigos del Estado”.

 

Las medidas incluían detenciones, interrogatorios, separación de las familias, trabajos forzados o la muerte. La escritora estadounidense Anne Applebaum señala en Gulag: una historia cómo este sistema nació no sólo para aislar a los elementos que el Partido Comunista consideraba hostiles, sino para conseguir trabajadores-esclavos que sostuvieran las grandes obras del régimen, como el canal del mar Blanco.

 

Algunos prisioneros, incluso, fueron usados para extraer el uranio que se usaba en las pruebas atómicas y sometidos a ellas. Millones de personas fueron reprimidas, pero el fenómeno sólo comenzó a ser conocido en Occidente a partir de 1977, cuando el historiador ruso Aleksandr Solzhenitsin publicó Archipiélago GULAG. Las cifras oscilan enormemente, pero según los registros oficiales –no muy fiables– a principios de los años 30 había en los campos unos 200.000 prisioneros. Tras la II Guerra Mundial, eran 3 millones más.

 

El régimen de Gulags fue supuestamente cancelado en 1960. Las muertes registradas por los oficiales superan el millón y medio; eso sin considerar casi otro millón de ejecuciones, los fusilamientos masivos y las hambrunas que provocó el sistema. Según Applebaum, entre 1929 y 1953, esta cifra podría rondar los 18 millones. Además, otros 6 o 7 millones de personas fueron deportados o enviados al exilio, lo que en total representa aproximadamente el 15% de la población.

Etiquetas: Curiosidades, Historia

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