El emblemático duelo de ajedrez entre dos rusos

Karpov y Kasparov –ambos soviéticos y con carreras deportivas exitosas desde sus comienzos– lucharon por el triunfo mundial en el ajedrez y sus partidas fueron míticas.

Karpov y Kasparov
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La rivalidad Kárpov-Kaspárov es una de las más grandes que han existido en el ajedrez, en los enfrentamientos que mantuvieron entre 1985 y 1995 Karpov y Kasparov.

La historia del ajedrez está llena de duelos feroces que trascienden los tableros y emocionan tanto o más al común de la gente que a los ajedrecistas.

Como siempre ha sucedido en otros casos deportivos, no sólo se enfrentan dos formas de entender el ajedrez, o dos personalidades, sino dos modos de entender la vida, que suele coincidir con dos modelos enfrentados de sociedad. Pero ninguno de estos enfrentamientos fue tan enconado, ni tan fructífero, ni duró tanto tiempo como el que tuvieron Karpov y Kasparov.

Durante diez años (1985-1995), y gracias a sus 144 partidas, su nivel de ajedrez estuvo tan por encima del resto de jugadores que nadie podía acercárseles. En los años siguientes, cada enfrentamiento en torneo entre Kaspárov y Kárpov se convertiría en un espectáculo mediático.

El duelo entre Kaspárov y Kárpov no sólo se reflejó en los tableros. Cada uno era símbolo de una manera de entender la vida y el mundo. Kárpov era el símbolo del ideal soviético: comunista, miembro del parlamento soviético y presidente del Fondo Soviético para la Paz; mientras que Kaspárov era el Hijo del cambio, que habría de transformar (con Mijaíl Gorbachov y Boris Yeltsin) la sociedad soviética hasta hacerla desaparecer. Llegó a fundar un partido político, el Partido Demócrata de Rusia, próximo a las tesis de Yeltsin.

Aunque enfrentados en el tablero (y en la política rusa), Anatoly Karpov y Gary Kasparov supieron ponerse de acuerdo para pactar que donarían 650 mil dólares de los premios del encuentro por el título mundial de 1986 para la Fundación de ayuda a las víctimas de Chernobyl.

Etiquetas: URSS, deporte

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