El día que empezó la Revolución francesa

El 14 de julio de 1789, la toma de la Bastilla simbolizó el final del Antiguo Régimen e inició la Revolución en Francia.

Bastilla
Ver galería Muertes absurdas de famosos de la Historia

La importancia de la toma de la Bastilla fue sobre todo simbólica, pues representó el hundimiento del poder absolutista de la monarquía francesa, pero no fue un acto tan decisivo en sí mismo. La Bastilla era odiada por el pueblo y los revolucionarios por varios motivos: era la prisión de las víctimas de la arbitrariedad monárquica, en la que se encarcelaba sin juicio a los señalados por el rey con una mera lettre de cachet (carta u orden reservada); se trataba de una fortaleza medieval en el centro de París, que ya no tenía un uso militar que la justificara, y su alto coste de mantenimiento era insultante para el pueblo que pasaba hambre (el propio ministro de finanzas de Luis XVI, Necker, se había planteado demolerla por ello en 1784).

De hecho, en 1788 se había decidido su cierre, y eso explica que el valor simbólico de su asalto fuera muy superior al político o estratégico: cuando cayó el 14 de julio de 1789, sólo acogía a siete presos (cuatro falsificadores, un enfermo mental, un noble condenado por incesto y un cómplice de Damiens, el autor de la tentativa de asesinato de Luis XV). En el combate en sí entre los escasos soldados que la defendían -82 veteranos que formaban la guarnición regular más 32 granaderos suizos- y las milicias revolucionarias parisinas, sólo hubo un par de bajas por la parte monárquica; eso sí, en los incidentes posteriores a la capitulación, murieron entre 600 y 1.000 personas, entre ellas el alcaide de la prisión, Bernard-René de Launay, cuya cabeza fue aserrada y exhibida por las calles en una pica.

La consecuencia fue el afianzamiento y extensión de la insurrección revolucionaria. En este sentido, es muy célebre y significativo el siguiente episodio: a las 8 de la mañana del día siguiente, el 15 de julio, el duque de Rochefoucauld-Liancourt informó a un recién despertado Luis XVI de la toma de la Bastilla, y éste le preguntó: "Pero ¿es una rebelión?", a lo que el duque respondió: "No, Señor, no es una rebelión; es una revolución". Desde 1880, el 14 de julio ha sido el Día Nacional de Francia, si bien no en honor directamente de este hecho histórico: lo que se conmemora es la Fiesta de la Federación de 1790, cuya fecha se hizo coincidir con la de la toma de la Bastilla y que celebró la reconciliación y unidad de los franceses.

Etiquetas: Batallas famosas, Europa, Francia, Monarquía, Revolución, Revolución Francesa

COMENTARIOS