Cap Arcona, una tragedia necesaria

El buque Cap Arcona se fue a pique con 4.000 prisioneros polacos y rusos en sus bodegas cuando lo hundió un bombardero británico.

El buque Cap Arcona

El día 3 de mayo de 1945, en los puertos del norte de Alemania existía una gran confusión. Los escasos barcos disponibles zarpaban sobrecargados de civiles que escapaban del avance de los rusos. Uno de estos buques, el transatlántico Cap Arcona, se disponía a partir transportando en sus bodegas más de 4.000 prisioneros polacos y rusos.

La aviación aliada intentaba frenar este tráfico naval mediante bombardeos concentrados sobre los buques. Al mediodía de aquel 3 de mayo, en la bahía de Lübeck se encontraban fondeados varios barcos alemanes que fueron atacados por aviones británicos, entre ellos el Cap Arcona. Su hundimiento provocó una verdadera marea de cadáveres que fueron llegando después a la costa.

 

4.000 cuerpos en la bodega

A partir de entonces, un manto de silencio cubrió todo lo que hacía referencia al ataque contra el buque de lujo Cap Arcona. Como solía suceder en casos tan flagrantes como éste, al principio el asunto fue declarado secreto. Hasta que, ya en el año 1975, resultó inevitable que salieran a la luz informaciones que demostraban lo innecesario de esta ofensiva. Al parecer, el motivo último del bombardeo era probar armamento avanzado y proporcionar prácticas de combate a los pilotos antes de que acabase la guerra. Hasta hoy continúa la polémica sobre esta injustificada acción de las fuerzas aliadas.

Etiquetas: Alemania, II Guerra mundial

COMENTARIOS